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J. Soler, el misterioso presidente del Barça

Desde la creación del FC Barcelona, en 1899, la entidad ha conocido numerosos presiden­tes. La mayoría elegidos por los socios, pero no siempre. El club ha pasado épocas de transición con juntas gestoras (algunas muy intervencionistas, otras simples depositarias del día a día), ha quedado en manos de comités de empleados, incluso ha sufrido un periodo de seis meses de clausura por sanción gubernativa. Diver­sos estudios, como los efectuados por Fernando Arrechea y Ángel Iturriaga han permitido conocer detalles concretos de los funda­dores. Pero persiste una incógni­ta, un presidente sin rostro. Na­die ha localizado una fotografía de J. Soler, presidente de ignota biografía entre los meses de octu­bre de 1905 y 1906. Estos son al­gunos de los presidentes más sig­nificados, independientemente de sus éxitos deportivos.


Enric Llaudet, Agustí Montal jr. i Narcís de Carreras
Llaudet, Montal i Carreras

WALTER WILD El primero El primer presidente del Barça no fue Gamper, sino su compatriota Walter Wild. Por una razón de peso: el fundador no era mayor de edad. Wild, en cambio, nacido el 13 de octubre de 1872, contaba ya 27 años, pro­venía de Zurich y era co­merciante. Su casa en la calle Princesa fue sede del club y está plenamen­te documentado su ori­gen suizo, por más que en numerosas publicaciones sobre el club se le ha pre­sentado a menudo como británico. Wild asumió pues la primera presiden­cia y la ocupó hasta el mes de abril de 1901, cuando obligaciones profesiona­les le hicieron abandonar Barcelona.


VICENÇ REIG El breve El exportero del club Vi­cenç Reig Viñals (1) fue pre­sidente tan sólo 22 días, en el mandato más breve de la historia. Accedió al car­go el 11 de noviembre de 1908, a pesar de que desde el primer momento ya objetó que sus “muchas ocupaciones” le impe­dían hacerse cargo de la presi­dencia. El 2 de diciembre pre­sentó la dimisión y convocó una asamblea extraordinaria, sumi­da la entidad en una situación dramática, con apenas 38 so­cios.

JOAN GAMPER El salvador Y en aquella asamblea a vida o muerte surgió por primera vez la voz salvadora de Gam­per, dispuesto a evitar la des­ aparición de la entidad que había fundado e impulsado sólo nueve años antes. No eran momentos fáciles para el fútbol, incluso el Espanyol ha­bía desaparecido desde 1906 y buscaba cómo resurgir. Gamper, con 31 años recién cumplidos, se propuso recuperar a los socios que se habían dado de baja y re­forzar el equipo. Su primer man­dato concluyó el 14 de octubre de 1909, pero más adelante recuperó la presidencia en otras cuatro ocasiones, la última entre el 1 de junio de 1924 y el 17 de diciembre de 1925, cuando se vio forzado a abandonar la ciudad por el escán­dalo de los silbidos al himno es­pañol en Les Corts y la suspen­sión por seis meses de la entidad.


ENRIQUE PIÑEYRO El impuesto Al finalizar la guerra civil en Bar­celona, el 26 de enero de 1939, el club se hallaba sin presidente –Josep Suñol había sido fusilado por las tropas franquistas– y sin la mayoría de la plantilla, que no ha­bía regresado de su gira por Amé­rica. Más de un año tardaron las nuevas autoridades en decidir qué hacer con el Barça y en desig­nar para el cargo a Enrique Piñe­yro, marqués de la Mesa de Asta, quien tomó posesión de la presi­dencia el 13 de marzo de 1940. No era el primer aristócrata que pre­sidía el club, pero sí el primer presidente que no era socio de la entidad, aunque se dio de alta de forma inmediata. Hasta 1946, con la llegada a la dirección del club de Agustí Montal Galobart, no re­cuperó el Barcelona un presiden­te surgido de la masa social, con casos excepcionales como el bre­ve de Albert Muntadas, presiden­te durante el verano de 1943, que era socio del Espanyol.


FRANCESC MIRÓ­-SANS El votado En 1953, y de forma excepcio­nal ya que no se repetiría hasta 1978, el Barcelona pudo con­vocar a todos sus asociados (varones) a una elección pre­sidencial por sufragio directo. La presidencia estaba vacante por la dimisión del equipo de Martí Carreto, a raíz del es­candaloso caso Di Stéfano, y se enfrentaron en las urnas el empresario textil Francesc Miró-­Sans, con la campaña de la imperiosa construc­ción del futuro Camp Nou, y el empresa­rio de la automo­ción y de perfil azulgrana más con­servador Amado Casajuana. No era obligatorio el voto presencial y los pa­quetes de carnets cir­cularon con profu­sión. El resultado en las urnas es aún hoy el más apretado de la his­toria porque Miró­-Sans superó a su rival por apenas 301 votos, con el apoyo del 50,8% de los votantes contra el 49,1% que apostaron por Casajuana.


NARCÍS DE CARRERAS El catalanista Aunque sólo dirigió el club du­rante dos años (1968­-1969), De Carreras ya había sido presidente en la sombra con Martí Carreto. En su periodo presidencial oficial recuperó el compromiso catala­nista de la entidad con su famoso discurso de toma de posesión, el 17 de enero de 1968: “El Barcelo­na es algo más que un club de fút­bol, el Barcelona es más que un lugar de esparcimiento donde los domingos vamos a ver jugar al equipo; más que todas las cosas, es un espíritu que llevamos muy arraigado dentro, son unos colo­res que queremos por encima de todo...”

JOSEP LLUÍS NÚÑEZ El invencible Veintidós años de presidencia, desde el 1 de julio de 1978 hasta su dimisión anticipada el 23 de julio del 2000, Núñez llegó al cargo en las primeras elecciones plena­mente democráticas, aunque también por un margen muy ajustado: 39,7% de votos por el 36,6% de Ferran Ariño. Fue de­terminante la presencia de un tercer candidato, Nicolau Ca­saus, que se llevó el 23,8 restante. Núñez encadenó mandatos y ree­lecciones, a veces con rivales a los que batía con facilidad, a veces sin ni siquiera tener que pasar por el refrendo de las urnas. Su presidencia es la más longeva de la historia de la entidad.


Publicado en La Vanguardia el 19 de julio de 2015

(1): una investigación de David Salinas desveló en 2016 que en realidad se llamaba Vicente Reig Falomir

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