De l’Estadi Gamper al camp sense nom

Com van vetar el nom de Gamper per al Camp Nou

Joan Gamper
Joan Gamper

Joan Gamper, fundador del FC Barcelona, va inaugurar el camp de Les Corts. Però quan als anys cinquanta el club va voler retre-li homenatge batejant amb el seu nom el nou estadi, l’actual Camp Nou, una carta del general Moscardó dirigida al president Miró-Sans va obligar a un canvi de plans. Aquesta va ser la història…

Gamper, el proscrito

“Que se le quite a usted de la cabeza”. La posibilidad de que el Camp Nou, inaugurado en 1957, llevara el nombre de Joan Gamper, fundador, impulsor y salvador del club azulgrana, se fue diluyendo a medida que avanzaban las obras del nuevo estadio. Lo que parecía una realidad incuestionable desde el mismo momento en que se dio la primera paletada en los terrenos situados entre la Maternitat y el cementerio de Les Corts, quedó silenciado y finalmente olvidado sin la menor explicación oficial. Cuando faltan pocos meses para que se conmemore el cincuentenario de la inauguración del Camp Nou, La Vanguardia ha tenido acceso a un documento inédito que aporta luz a un aspecto oculto de la historia del FC Barcelona, una carta manuscrita del teniente general Moscardó en la que sugiere al presidente Miró-Sans por dónde no debe orientar sus decisiones.

Vols llegir la carta de Moscardó a Miró-Sans?

General Moscardó
General Moscardó
Francesc Miró-Sans
Francesc Miró-Sans

Francesc Miró-Sans, el presidente del Barça que lideró la construcción del nuevo campo, se apoyó en el nombre de Gamper en su campaña electoral, focalizada en la edificación del futuro Camp Nou. Y la prensa de la época no dudó en dar por hecho que el estadio sería bautizado con el nombre del fundador. “A pesar de que decir Miró-Sans equivale a decir campo nuevo, el nuevo campo no se llamará Estadio Miró-Sans, sino Estadio Juan Gamper”, comentaba El Once a finales de 1953 y daba por hecho que el aspirante a la

El delegado nacional de Deportes indicó en carta manuscrita, “personal y reservada” a Miró-Sans que el nombre del campo sólo podría ser “el de su autor e impulsor”, y Gamper desapareció de la prensa

presidencia derrotado, Amat Casajuana, “cuando vio que su contrincante electoral había bautizado el nuevo campo con el nombre del fundador comprendió que el triunfo de la juventud era un hecho” (Miró-Sans era un treintañero y Casajuana pasaba ya de los 70).

¡Se trabaja en los terrenos del Juan Gamper!

Entre 1953 y 1956 las referencias al Estadio Gamper fueron constantes en la prensa barcelonesa. “Quie-
ro tener finalizado el proyecto definitivo del Estadio Juan Gamper para el 15 de agosto”, declaraba Miró-Sans a principio del verano de 1954. “¡Se trabaja en los terrenos del Juan Gamper!”, anunciaba el semanario Dicen… a mediados de agosto del mismo año. Incluso las campañas publicitarias utilizaban la denominación que todos daban por segura. Chocolates Batanga publicó un anuncio a toda página en el que la mitad superior se dedicaba a una gran fotografía de Les Corts y en la parte inferior dejaba un gran recuadro en blanco para colocar “la fotografía del Estadio Juan Gamper del C.F. Barcelona que será ofrecida, una vez inaugurado el campo, a todos los lectores que presenten este programa en sus oficinas del Paseo de Gracia, 35, 2.º”.

Reportatge del setmanari Dicen sobre l'Estadi Joan Gamper
Reportatge del setmanari Dicen sobre l’Estadi Joan Gamper

Pero el Estadio Juan Gamper nunca se hizo realidad y el Camp Nou se inauguró sin denominación oficial. Simplemente Estadio del CF Barcelona. ¿Qué había sucedido?

Evidentemente, para dedicarle una obra de tal magnitud a un personaje en concreto se hacía imprescindible el beneplácito de los dirigentes políticos del franquismo y, como se ha apuntado desde diversos ámbitos, la figura de Gamper reunía prácticamente todas las condiciones para chocar frontalmente con la ideología imperante. A los ojos de la dictadura, Gamper era un extranjero, catalanista y liberal, que para más inri era protestante y había decidido poner fin a su vida. Menos comunista, tenía todos los defectos posibles.

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La Vanguardia, 20/V/2007
La Vanguardia, 20/V/2007

Publicat a La Vanguardia el 20/V/2007

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