El partit de Nadal del Barça

La Vanguardia, 25/XII/2013

Fútbol y sopa de galets

Dice la tradición catalana que el día de Navidad por la mañana las madres y las abuelas cocinaban la sopa de galets, la escudella i carn d’olla, el asado… y los hombres, para que no molestaran, eran invitados a marcharse. Quizás por este motivo o quién sabe por qué, el Barça instauró el partido de Navidad, un amistoso de media mañana que permitía ver fútbol exótico, descubrir nuevos jugadores y de paso transmitir la afición a los pequeños de la casa.

El partido de Navidad fue una tradición barcelonesa durante casi 60 años

El partido de Navidad, como la pregunta, era doble. Invitar a un equipo extranjero no era fácil y una vez en Barcelona había que aprovecharlo. A menudo se jugaba por Navidad y una revancha por Sant Esteve, a veces se jugaba el 24 y el 26, o el 25 y el 27, pero el hecho es que a partir de 1912, cuando el Barça todavía jugaba en la calle Indústria, queda establecida la tradición navideña, aunque el recién nacido Barça ya disputó partidos el 24 y 26 de diciembre de 1899. En la historia del partido de Navidad hay dos jornadas especialmente significativas. La primera, los días 25 y 26 de diciembre de 1921, cuando el invitado de turno fue el Sparta de Praga, que llega a Barcelona precedido de una fama internacional y lo anuncian como “el equipo de las 61 victorias”. Ante la expectación despertada, los partidos se trasladan a Montjuïc, a La Foixarda, donde se apretujan más de treinta mil personas, una cantidad nunca vista en España para un partido de fútbol. El éxito animó a Gamper a acelerar la construcción del campo de Les Corts, que se estrenará poco más tarde. Las estrellas checas ganaron el primer día por 2-3 (goles de Planas y Alcántara para los azulgrana) pero cayeron al día siguiente, dos a cero, con los mismos goleadores. Los partidos de la Navidad de 1921 forman parte del arraigo del fútbol en Catalunya.

La Vanguardia, 25/XII/2013
La Vanguardia, 25/XII/2013

La otra marca histórica de los partidos navideños llegó en 1950, en este caso los días 24 y 25. El rival de turno fue el Frankfurter, que se presentó como líder de su liga regional alemana, pues aún no se había creado la Bundesliga. Pero el rival era lo de menos para los seguidores del Barça, porque el interés de aquellos días navideños fue la presencia de Ladislao Kubala en el equipo. Kubala ya había fichado, pero no podía jugar partidos oficiales por cuestiones burocráticas y su aparición en cuentagotas en amistosos levantaba pasiones. Estos dos amistosos navideños, según consta en el detalladísimo librito estadístico Barça eterno de Toni Closa y David Salinas, fueron el tercero y el cuarto de la leyenda azulgrana del inigualable Kubala. El 12 de octubre había debutado contra el Osasuna (4-0, un gol). Después había jugado el 1 de noviembre contra el Zaragoza (4-3, tres goles). Y por fin llegaron los dos encuentros contra los alemanes. El día 24 se impuso el Barça por 4-1 (dos goles de Kubala) y al día siguiente lo hizo por un fabuloso 10-4 (dos golitos más).

La inflación del calendario acabó con los partidos navideños, que se cierran en 1970

Como escribió Martí Farreras en Vida Deportiva “no se trata de lo mucho que juega, sino de lo muchísimo que hace jugar. Gran dominador del balón, es desde luego, en nuestra limitada experiencia de espectador, el más extraordinario creador y director de juego que jamás hemos visto en acción”. Y añadía Carlos Pardo: “Nos ha enseñado una nueva dimensión del fútbol: la de los efectos. Un futbolista genial incluso en la regularidad. Kubala parece uno de estos magníficos encendedores, tan escasos hoy día, que nunca fallan”. Sin duda, los galets de aquella Navidad de 1950 supieron a gloria.

Publicat a La Vanguardia el 25 de desembre de 2013

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (1 votes, average: 5,00 out of 5)
Loading...

2 Comments

  1. Jo recordo amb carinyo aquells partits de Nadal: m’agradaven molt! Baixàvem tots els homes de la casa al Camp Nou, mentre ma mare, pobre, es quedava cuinant el dinar de rigor: sopa de galets, pilota i pollastre. Recordo un partit contra el Partizan de Belgrad. Imagino que al final només voldrien fer-hi cap els equips dels països de l’Est d’Europa als quals els deurien pagar viatge i estada, probablement amb la família.

1 Trackback / Pingback

  1. El primer Nadal de la revista Barça - BARÇA: passió per la Història Blaugrana

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*