Ricardo Zamora, entrenador de l’Atlètic

Ricardo Zamora, entrenador d'èxit a la postguerra

De Zamora a Simeone

La Guerra Civil no fue amable con Ricardo Zamora. Sufrió para salir vivo de Madrid (se le reprochaba su ideología conservadora), estuvo detenido en la cárcel Modelo de la capital y finalmente logró huir a Francia gracias a la ayuda de la embajada argentina. Pero antes de salvar la vida llegó a circular como cierta la noticia de su fusilamiento y fue muy comentada en la prensa mundial, debido a su extraordinario prestigio, pues estaba considerado el mejor guardameta de todos los tiempos. Zamora pidió entonces ayuda a su amigo Josep Samitier, que le hizo un hueco en el Niza, donde volvió a calzarse los guantes, ya con 36 años, aunque se había retirado oficialmente tras la final de Copa del 1936. Cuando terminó la guerra, Zamora regresó a Madrid y a mediados de junio de 1939 se anunció su fichaje como entrenador del Aviación Nacional, un equipo constituido por oficiales del cuerpo de Aviación en Salamanca y que pocos meses después se fusionó con el Athletic Club de Madrid y así dio pie al nacimiento del Atlético Aviación, hoy Atlético de Madrid.

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La Vanguardia, 21 de maig 2014

“Nos llamaban el equipo de los millonarios y del gobierno”, recordaba uno de sus futbolistas, Alfonso Aparicio, años más tarde. Zamora entró con buen pie, porque el Atlético, que había descendido a Segunda en 1936, logró recuperar la categoría al superar un partido de promoción con el Osasuna, que se jugó en Valencia. Aunque pueda parecer increíble, aquel Atlético Aviación de Ricardo Zamora que se había salvado de jugar en Segunda por los pelos fue luego el primer campeón de Liga del franquismo, en la temporada 1939-40. “Siempre jugábamos los mismos y ese es el secreto de un buen equipo”, explicó el delantero Francisco Campos. Y el secreto de Zamora era el diálogo, la sugestión, el convencimiento. “Hablaba mucho con nosotros y siempre nos decía que jugáramos como sabíamos”.

En 1936 Ricardo Zamora estuvo detenido en la Modelo madrileña y en 1940, en la cárcel de Porlier

El Atlético conquistó la Liga del 40 y también la de 1941. Sus dos primeros trofeos, con un Zamora elogiado y venerado como el gran forjador del éxito. Pero hubo más peripecias, porque en la segunda temporada Zamora estuvo más de media competición alejado del banquillo. Incluso pasó por la cárcel. A pesar de su historial y de la persecución sufrida en el Madrid republicano durante la guerra civil, Zamora también tuvo que superar el examen de la ley de Responsabilidades Políticas de 9 de febrero de 1939. Sus años de veraneo en Niza le pasaron factura. Le aplicaron el artículo 4, apartado n, donde se indicaba que estaría castigado “haber salido de la zona roja después del Movimiento y permanecido en el extranjero más de dos meses, retrasando indebidamente su entrada en territorio nacional, salvo que concurriesen algunas de las causas justificadas expresadas en el apartado anterior”. Con Zamora no hubo perdón, pero sí indulgencia porque sólo le cayeron seis meses de inhabilitación (muchos futbolistas pasaron dos o más años castigados). Primero estuvo unos días en la cárcel madrileña de Porlier y luego quedó apartado del banquillo rojiblanco.

Zamora fue castigado “por haber salido de la zona roja y permanecido en el extranjero…”

Zamora reapareció en la undécima jornada de Liga, con el equipo empatado a puntos con el líder (Sevilla), y volvió a conquistar el título. Las dos primeras ligas del Atlético llevaron la firma de un ex azulgrana (también jugó en el Espanyol y el Madrid) y las dos siguientes llegaron, en 1950 y 1951, de la mano de otro personaje con lugar preferente en la historia del Barça, Helenio Herrera. La quinta Liga, ya en 1966, la ganó con el exbarcelonista Domènec Balmanya en el banquillo y fue la primera aparición estelar de un personaje clave en la historia del club del Manzanares: Luis Aragonés. El sabio de Hortaleza fue el cerebro y máximo goleador del equipo de Mingo Balmanya. Luis, entre otras virtudes un lanzador de faltas preciso, volvió a ser el mejor realizador (compartido con Eulogio Gárate) en 1970. De nuevo fue el pichichi rojiblanco en la Liga del 73 y, ya como entrenador, se llevó el título de 1977. Desde entonces, treinta y siete años transcurridos, sólo Radomir Antic (1996) y Diego Simeone (2014) han logrado emular al histórico Zamora, aunque sin necesidad de pasar por la cárcel.

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Publicat a La Vanguardia el 21 de maig de 2014

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